A primeros de este año 2014, dos de las principales empresas de extrusión de aluminio existentes en nuestro país, AV COTEVAL y ALUMITRAN, se fusionaron para crear AV ALUMITRAN, una operación pionera en España que
ha sido el fruto de un excelente trabajo de preparación y análisis que empezó muchos meses atrás.

Para explicarnos diferentes aspectos de la fusión, y el planteamiento de futuro de la nueva organización, entrevistamos a los máximos responsables de la nueva directiva de AV. ALUMITRAN, D. Alberto Lucas Feijoo, Presidente Ejecutivo, y D. José Luis Sebastián de Frutos Ayuso, Director General:

portada entrevista1.- ¿Por qué surgió AV Alumitran?
JL: Desde siempre ha existido una muy buena relación entre las dos familias propietarias, respectivamente, de
los Grupos Alugom y Ayuso, habiéndose planteado muchos años atrás la opción de fusionar las dos empresas.
Sin embargo, a raíz de la crisis sufrida por España, ambas familias consideramos que la fusión se hacía indispensable, puesto que ofrecía una oportunidad única de estar a la vanguardia de nuestro sector. Esta operación nos sitúa a la cabeza del mercado tanto por capacidad
como por calidad.

La fusión pone al alcance de nuestros clientes una empresa puntera y con solvencia suficiente para apoyar
cualquier proyecto e iniciativa que deseen desarrollar.

Permite además conseguir sinergias que nos transforman en una compañía mucho más competitiva y eficaz
en relación con nuestra competencia.

AL: Realmente, nuestra fusión es la fusión de una parte muy importante de dos grupos familiares, y como tal,
creo que es absolutamente novedoso en nuestro país.

Aparte de la buena relación entre ambas familias que comentaba José, hemos tenido que hacer un tremendo
ejercicio de responsabilidad y profesionalidad, para dar un gran paso, que aleja a los propietarios originales de la empresa de la tradición y del simbolismo que significan sus respectivas marcas de origen, que con tanto esfuerzo fundaron hace ya muchos años.

2.- ¿En qué fase se encuentra ahora mismo la fusión?
AL: La fusión de la parte industrial de ambos grupos en una única sociedad, AV Alumitran, S.L., se formalizó con el inicio del presente ejercicio, aunque no fue hasta marzo cuando operativamente se integraron las dos compañías. Obviamente, no fue un proceso automático, ya que desde finales del año pasado estamos trabajando en unificar procesos y procedimientos.

En estos momentos podemos asegurar que la fusión esta finalizada al 95 %, aunque cierto es que existen algunos
detalles pendientes de pulir.

Lamentablemente, todavía no hemos conseguido trasladar tanto a nuestros clientes como proveedores todos
los aspectos positivos que va a generar para ellos esta fusión. Estamos seguros que a lo largo del 2015 se verán claramente las sinergias, y se podrán entender perfectamente los motivos de la fusión.

dirección3.- ¿Cómo quedan los grupos de distribución de sistemas Alugom y Ayuso, frente a esta nueva empresa?

AL: Esta es una pregunta muy importante, que me permite explicar una situación que está dando pie a diversas
confusiones en el mercado nacional.

AV Alumitran, S.L., es el resultado de fusionar las divisiones industriales del grupo Alugom y del grupo Ayuso, es decir, hemos fusionado las empresas de extrusión, tratamientos y mecanizados. El resultado es una sociedad con espíritu industrial absolutamente independiente a nivel operativo de los grupos Alugom y Ayuso. Estos dos grupos de distribución, Alugom y Ayuso, pasan a ser clientes de nuestra empresa, realmente son los clientes más importantes de AV Alumitran,S.L. y en consecuencia existen unos acuerdos y compromisos diferenciales hacia estos.

Objetivamente existe una vinculación entre ambos grupos y AV ALUMITRAN, S.L. ya que los socios de ésta son
tanto los socios del Grupo Alugom y como los socios del Grupo Ayuso.

Aclarar que entre el grupo Alugom y el grupo Ayuso no existe a día de hoy ningún tipo de relación accionarial.
Operativamente, la gestión de las tres empresas es totalmente independiente, no compartiendo ningún miembro de los equipos directivos.

4.- ¿Dónde se sitúa y hacia donde se dirige AV Alumitran tras esta fusión (capacidad de producción,
mercados a los que se dirige, productos, etc.?

JL: Como ya he dicho en la pregunta anterior, nuestro esfuerzo se dedica a la mejora constante en eficiencia y productividad. Nuestro objetivo es situar a nuestra empresa a la cabeza del sector español y nuestra ambición es llegar a todos los mercados donde podamos ofrecer y vender nuestro producto, bien a través de nuestros grupos de distribución o directamente con nuestra red comercial.

Nuestra capacidad máxima en estos momentos es de unas 32.000 toneladas de perfil extruido, siendo el objetivo para el año 2014 de 19.700 toneladas vendidas. Para el año 2015 nuestras previsiones subirán a las 21.000 toneladas de venta. Nuestra previsión es exportar por encima del 55% de nuestra producción en mercados que ya estamos implantados y donde estamos presentes desde hace más de 15 años, así como en nuevos mercados que estamos abriendo en estos momentos, a los que estamos llegando tras la fusión, gracias a que la misma ha permitido una reducción en costes que nos hace más competitivos y eficaces.

5.- Respecto al mercado español, ¿qué sectores son para ustedes los más importantes?

JL: Nuestro mercado principal sigue siendo el de la construcción, ya que nuestros principales clientes son nuestras empresas distribuidoras de sistemas Grupo Alugom y Grupo Ayuso, pero

desde siempre hemos atacado el mercado industrial con mucho ímpetu y creatividad, ofreciendo a nuestros clientes desarrollar y participar conjuntamente en sus proyectos, siendo más un partner que un proveedor, para de esta forma aportar a su negocio más valor. Siempre hemos ofrecido a nuestros clientes un valor añadido para crecer conjuntamente.

6.- ¿Qué ofrece AV Alumitran a sus clientes, cuáles son sus principales virtudes?

JL: Desde nuestras empresas siempre hemos considerado a nuestro cliente como un amigo, y nos hemos preocupado
de ofrecerle un trato personalizado y muy directo, basado en el respeto y la confidencialidad. Esto nos ha hecho ganar la confianza de cada uno de ellos, lo cual agradecemos y valoramos.

Aparte de nuestra filosofía contamos con más de 8.000 referencias distintas que nos diferencian de nuestra competencia, y estamos continuamente desarrollando nuevos productos que ofrecer al mercado, para satisfacer al máximo a nuestros clientes.

Además ofrecemos la experiencia y saber hacer de todo nuestro equipo humano, del cual estamos profundamente
orgullosos, y con el que contamos plenamente.

7.- ¿Qué previsiones a corto, medio y largo plazo tiene planteadas AV Alumitran?

AL: Nuestra prioridad para lo que resta de este año y el año 2015, es estabilizar absolutamente toda la empresa. Para los próximos años creemos que debemos seguir potenciando el mercado internacional, fundamentalmente en Europa, pero sin perder de vista el mercado español, en el cual tenemos una presencia muy importante, y donde todavía mantenemos unos niveles muy altos de competitividad.

A largo plazo, es difícil prever cuáles serán nuestros movimientos. Todo dependerá de cómo evolucione el mercado Europeo, que en estos momentos parece que empieza a estancarse. Nuestro crecimiento debería ir encaminado hacia la deslocalización en algún país donde podamos disfrutar de un posicionamiento geográfico más competitivo para atender los mercados más alejados, que tenga un crecimiento propio importante, y que nos permita fabricar con altos niveles de eficiencia.

8.- ¿Cómo ve el sector del aluminio en España?

AL: El sector del aluminio ha cambiado mucho durante estos años. Si analizamos el mercado de la extrusión, en el cual operamos, partíamos en los ejercicios 2006 y 2007 de un conjunto de aproximadamente 50 empresas locales con una capacidad media de producción de entre 5000 y 40000 tn año.

Pero en estos años de crisis esta cifra se ha reducido significativamente.

Por un lado han desaparecido bastantes empresas, por otro lado, se han reorganizado muchas de ellas, y por último tenemos los casos de empresas que tras cesar su actividad por diferentes motivos, fundamentalmente económicos, han vuelto a ponerse en marcha gracias a nuevos inversores. Lo cierto es que ahora mismo la cifra de empresas en nuestro mercado está más cerca de las 30 o 35.

Teniendo en cuenta estas cifras, se puede deducir que la capacidad instalada se ha reducido en un 30% o 40%, aunque la realidad es que las empresas que se han mantenido en el sector son las más grandes y fuertes, por lo que el ajuste en la capacidad instalada en España considero que no debe haber sido de más del 15 o 20%, mientras que la demanda, por lo menos a nivel nacional, sí que ha caído más de un 50%. Esto nos deja un delicado escenario en el que las empresas deben buscar elementos diferenciales que les permitan destacar frente a sus competidores,

poniéndose en valor más que nunca atributos como la eficacia productiva, la calidad, la internacionalización y la profesionalidad de los equipos directivos.

Pero además de lo anterior, y de los problemas, ya conocidos, comunes prácticamente a todas las empresas nacionales, como es la difícil posición de la banca durante estos años, existen otras circunstancias particulares de nuestro mercado, que deben ser tenidas en cuenta y que serán determinantes
en los próximos años.

La primera, la situación de la materia prima, no solo por la enorme volatilidad en los precios que hemos vivido este año, sino porque el acceso a la misma cada vez es más complicado e inflexible, y lo que es peor, porque la permanencia como productor de tocho de alguno de los grandes proveedores actuales no está asegurada.

El segundo reto al que tiene que hacer frente el sector del aluminio en España es el imparable crecimiento del PVC en el mercado de la ventana, y que en determinadas zonas ha desplazado por completo el producto en aluminio.

Otro problema que sufren las empresas españolas que están exportando a importantes mercados como Alemania es el rápido aumento de competidores de otros países, principalmente Turquía, los cuales cuentan con costes operativos más ajustados, mejor posicionamiento geográfico, así como ventajas arancelarias en los acopios de materia prima.

Y por último, y no por eso menos importante, nos encontramos con el relevo generacional al frente de las empresas que se debe producir en estos años. Sobre todo si tenemos en cuenta que un porcentaje muy alto, si no la mayoría, de las empresas que operan en nuestro mercado son empresas familiares, consecuencia de esa generación de emprendedores tan maravillosa e irrepetible que iniciaron la actividad empresarial en los años setenta.

9.- ¿Cómo creen que va evolucionar el mercado en los próximos años?

JL: El mercado está mejorando muy lentamente. No creo que volvamos a situarnos en las cifras de los años 2006 o
2007 en un corto espacio de tiempo, pero desde AV Alumitran somos optimistas y vemos un futuro claro y prometedor tras la fusión.

Vemos como las cifras del sector de la construcción van mejorando lentamente, pero los demás nichos de mercados
están evolucionando mejor y de forma mas rápida. Las sinergias que se producen por esta fusión nos hacen ser más eficientes y competitivos. Esto, unido a la confianza depositada en nosotros por nuestros clientes, está haciendo que nuestra empresa siga creciendo en ventas y en resultados.

AL: Como comente anteriormente, los próximos años serán difíciles, la competencia es feroz, cada vez mas nuestro mercado se está abriendo y la distancia entre los pequeños extrusores y los grandes se está haciendo más palpable.

Por un lado, hay empresas nacionales que están creciendo de forma importante comprando pequeñas empresas en dificultades. Por otro lado, aumenta el número de competidores de países con costes más competitivos. Y por último están las empresas multinacionales que también están haciendo sus deberes. Esto va a suponer que al final algunas empresas irremediablemente deban cesar su actividad industrial.

Creo que será importante mantener un buen volumen de empresa, que permita aprovechar las economías de escala, y que proporcione recursos suficientes para afrontar nuevos retos en otros mercados.

Fuente: Revista Aluminio, número 71